Un mito siberiano dice que los primeros antílopes tenían seis patas y por ello era realmente difícil cazarlos. El cazador divino Tunk- poj hizo unos patines especiales de una madera mágica y comenzó a dar caza al antílope hasta que éste, cansado, se rindió. El cazador le cortó las dos patas traseras para que los débiles humanos pudieran cazarlos, ya que, hasta para el mismo dios, había sido una difícil tarea. Desde ese día estos animales son cuadrúpedos.
Si hay algo que J. K Rowling hizo bien fue tomar grandes monstruos de las diferentes mitologías y hacerlas convivir con su personaje, Harry Potter.
El nombre de esta bestia significa pequeño rey y Plinio decía que en su frente tenía una mancha parecida a una pequeña corona. Nació de la sangre de la gorgona Medusa y donde todo aquello que mira, muere.
A partir de la Edad Media lo presentan como una mixtura entre gallo y serpiente (nace la voz basilicock), aunque la idea de que sólo sea una serpiente es la que más se sostiene desde Lucano. Para matarlo sólo es necesario hacer que el basilisco huela a una comadreja.
Hesíodo decía que este perro, guardián de las puertas del Infierno según la mitología griega, tenía 50 cabezas. Sin embargo numerosos autores lo han presentado con sólo tres y así es generalmente representado. Hércules mató a su hermano Ortros y después lo arrastró a él desde el inframundo hasta la tierra de los mortales y allí donde el animal chorreó su baba nacieron espinas.
Dante le ofreció rasgos humanos y esto lo volvió más monstruoso. La autora de Harry Potter, J. K. Rowling, lo llamó Fluffy y lo puso en un doméstico altillo custodiando la entrada que guiaba hasta la Piedra Filosofal.
Este mes trabajaremos aquellos monstruos que son deformes en simple comparación con el animal base del que parten y al cual se le añade o se le quita alguna parte del animal “normal” o se lo lleva a otros tamaños.
La anfisbena (que en griego quiere decir que va en dos direcciones) es una serpiente con dos cabezas. Plinio, quien celebraba las virtudes medicinales de este animal, comentaba que era como si una no le alcanzara para envenenar. Brunetto Latini agregó al comentario de Plinio que una cabeza se encontraba donde, en la serpiente normal, estaría la cola. La Farsalia de Lucano la situaba en África, entre las bestias con las que tuvieron que combatir las tropas de Catón.
Ya pasamos por el tradicional lobisón, por el monstruo norteamericano, por la variación del siglo XX, y ahora llegamos al siglo XXI. En las películas Twilight (basada en la saga de novelas de Stephenie Meyer), Underworld y la serie True Blood, el hombre lobo aparece como un personaje secundario, acompañando y siendo antagonistas de los vampiros. Así como los chupasangres ya no se transforman en murciélagos, los hombres lobo varían en su metamorfosis: ya no depende del poder de la luna llena sino que puede ocurrir a plena luz del sol y puede ocurrir cuando el humano lo desee, es decir que ya no tiene más el estigma de la maldición que debe ser mediada con la protección de un presidente: ser hombre lobo es ser parte de una estirpe selecta, lo cual se refuerza con el hecho de que ya no están solos sino que pertenecen a manadas con las que, ahora, pueden correr sin problemas bajo el sol.
En los años 60 nace la empresa Marvel Comics, presentando un nuevo Olimpo de superhumanos, diferentes a los que había presentado DC Comics, padre de Superman o Batman. Así aparecen los X-Men. Los súper héroes ahora serán generados por mutaciones genéticas. Entre ellos aparece Wolverine, variante del siglo XX del hombre lobo, quien posee un elemento de regeneración que hace que nunca pueda sufrir ningún deterioro y una naturaleza animal, ya que tiene que recluirse en los bosques para no ser descubierto por los humanos. El gobierno (el gran monstruo del final del siglo XX) lo captura y le inyecta Adamantium, el metal más fuerte del mundo, en sus huesos, y el exceso del metal hace que garras retráctiles asomen por sus manos, terminando así el look animal en él. La traducción de su nombre va desde el latino Guepardo al epañol Lobezno. La luna ya no tiene influencia, ahora es el hombre y sus acciones lo que genera un nuevo monstruo.
Las tribus norteamericanas y canadienses de los Algonquins creían en esta criatura mítica que era parte de su mitología. Se trata de un espíritu malévolo y caníbal en el que los humanos podían transformarse o que él podía poseer. La legenda aparece para remarcar la práctica del canibalismo como tabú. Se lo asocia con el frio, el invierno y el norte de América y por ello siempre aparece con apariencia lobuna, y como si se tratara de un esqueleto recién desenterrado: los huesos pujan por salir a través de la piel y los ojos se sumergen en las cavidades, sus labios siempre están en carne viva y su piel supura, como si ya estuviera en las garras de la corrupción de la muerte.
Este mes trabajaremos con diferentes variantes, locales y universales, antiguas y modernas, del hombre lobo. Recordemos que cada entrada tiene un contenido de mínima y que es interesante que entre todos podamos hacer diferentes aportes.
La Real Academia Española define al lobisón simplemente como “hombre lobo” e indica que proviene del portugués lobishome. Luego define “hombre lobo” como “El que, según la tradición popular, se convierte en lobo las noches de plenilunio”.
Lobisón se escribe también: lobisome, lobisonte, lovisón, luisón. Al norte del país se le dice capiango y uturunco, en el litoral chancho gente, en guaraní yaguareté avá, en portugués (brasileño) lobishomen.
Es el séptimo hijo varón el que se transforma en lobisón. Se conoce que a lo largo del siglo XIX los presidentes argentinos apadrinaban, amodo de protección, a los séptimos hijos varones como continuidad de una tradición importada de Rusia, donde estas acciones eran llevadas a cabo por los zares. En 1907 Figueroa Alcorta es el primer presidente del que se tiene registro y en 1973 Perón lo legaliza a través del decreto 848.
Disparador: Desarrollar un diálogo que incluya, al menos, uno de los monstruos de este mes en el que él defienda ante otro su condición única a través de su mixtura.
“Queda bien que en el centro de una casa monstruosa haya u habitante monstruoso.”Manual de zoología fantástica de Jorge Luís Borges y Margarita Guerrero, quienes sostienen que la casa para perderse es más rara que el monstruo en sí. El minotauro nació de los amores de Pasifae, reina de Creta, y de un toro blanco que salió del mar gracias a Poseidón. Dédalo fue el encargado de crear un lugar, un laberinto, para encerrar la abominación. Se alimentaba de carne humana hasta que Teseo, atado al hilo de Ariadna, ingresó y dio muerte al animal. Sólo sabemos que es mitad hombre y mitad toro. Los griegos lo representaban con cabeza de toro, Dante lo hace de manera inversa.
Su cuerpo es, por delante, águila, y, por detrás, león. Herodoto los llama monstruos alados. Plinio los rescata como pájaros fabulosos. Marco Polo confunde al roc con el grifo. En la Edad Media es símbolo de Cristo. Algunos bestiarios de la época también lo representan como el demonio. Dante lo imagina tirando de un carro en el Purgatorio. En el siglo XVI nace el hipogrifo, hijo del grifo y el caballo.
Para la Real Academia Española, la segunda acepción de la palabra quimera es: “Aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo.” La primera acepción es el monstruo. Los autores griegos y romanos la plasmaron de diversas maneras, seguramente por lo complejo de su composición demasiado heterogénea. Lo cierto es que era una mixtura entre león, cabra y serpiente que echaba fuego por la boca. Belerofonte fue quien la mató. Virgilio la plasma como “armada de llamas”.
Este mes trabajaremos a los animales que deben su origen a, al menos, dos animales diferentes. Herodoto llamaba al monstruo egipcio androesfinge, para diferenciarla de la griega. Poseía cabeza de hombre y cuerpo de león y se cree que representaba al rey. Siempre descansaba cerca de los sepulcros y templos, custodiándolos. La esfinge griega tiene cabeza y pechos de mujer, alas de pájaro y cuerpo y pies de león, aunque hay quienes le atribuyen cuerpo de perros y cola de serpiente. Este segundo animal era más inteligente que el primero y realizaba acertijos a los humanos, quienes, de no saber la respuesta, eran devorados. Edipo logró esquivar sus garras.
Como ya tenemos los cuatro animales de este mes y para no generar confusiones, esta semana sólo publicamos la acividad del tercer mes. Recuerden que no es obligatoria pero el que quiera hacerla sentirá que en el supermercado las colas son más breves. Firmen este post para la asistencia, por favor.
Disparador: Un ornitólogo se encuentra con una de las aves desarrolladas este mes. ¿Cuál es su reacción? (Será necesario investigar algún que otro término de la profesión) ¿Puede ser un poema?
Es el ave sobre la que suele cabalgar Vishnu, segunda divinidad del panteón brahamánico. Su cuerpo suele variar entre el antropomorfismo y la exageración del cuerpo de un águila. Su figura, labrada en bronce o en piedra, suele coronar los monolitos de los templos. Es parte de la tradición que este pájaro haya declarado a los hombres el origen del universo, la índole solar de Vishnu, las ceremonias de su culto, las ilustres genealogías de las casas que descienden de la luna y del sol, el argumento del Ramayana y diferentes noticias que se refieren a la versificación, a la gramática y a la medicina. Para el budismo y para el hinduismo era el mensajero de los dioses, hoy también es una aerolínea de Indonesia.
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Nadie logra ponerse de acuerdo cada cuánto el ave Fénix muere abrazado por las llamas, que es lo mismo que decir abrasado, para luego renacer de sus cenizas. El mito surge en Egipto y que, por medio del sincretismo, se desarrolla entre los griegos y los romanos.
Las palabras de Herodoto, Tácito, Plinio, Manilio, Claudiano, Ovidio, Dante, Shakespeare, Milton, Quevedo, Tertuliano y San Ambrosio son sólo algunas de las miles que se han derramado sobre las plumas de esta ave.
Ave de la mitología árabe que se cree magnificación del águila o del buitre o una adaptación del Simurg. La fama para este pájaro llega de la mano de Las mil y una noches, donde se divisa una enorme cúpula blanca que no es más que un huevo del Roc, a quien luego confunden con una enorme nube que tapa el sol. Marco Polo escribe que en Madagascar refieren historias en las que el Roc levanta elefantes con sus garras, con los que alimenta a sus crías y que los enviados del Gran Khan llevaron una pluma del ave a China.
Este mes vamos a trabajar sobre diferentes monstruos que trinan y gorjean.
Guerrero y Borges señalan que no es el ave que normalmente conocemos sino una más pequeña, con pico más breve y agudo y de plumaje verde o amarillo.
La madre pelícano es tan amorosa que mata a sus pichones de tanto acariciarlos. A los tres días (ver similitud cristiana) llega el padre que viendo a sus crías muertas se abre el pecho a picotazos y con su sangre los revive.
La Biblia, San Jerónimo, Benvenuto de Imola. Leonardo Da Vinci y Dante Alighieri hablan de este animal y algunos elaboran una comparación con la sangre derramadapor Cristo.
La imagen que acompaña este publicación es una fotografía que tomé de una de las paredes internas de la iglesia católica de la ciudad de Victoria.